El casco viejo de Zaragoza tiene una gran extensión, siendo la segunda de España, y ha sufrido diferentes transformaciones que han dado lugar al mismo deterioro que otros conjuntos históricos. Ultimamente se está desarrollando un Plan Integral del Casco Antiguo que engloba su mejora en todos los aspectos susceptibles que afectan a este distrito emblemático en la ciudad. Actualmente, el Casco Viejo de Zaragoza es lo que fue Caesaraugusta, un terreno de 50 hectáreas que se encuentra rodeada por la muralla que se levantó en el siglo III y que hoy coincide con la calle el Coso.

Los locales con más tradición y mayor antigüedad de tapas de Zaragoza se encuentran en las calles del casco viejo, aunque no sean probablemente los más innovadores y creativos. Destacan las tapas con salmueras, fritos y curados.

Las ofertas gastronómicas en esta zona son muy variadas, desde tabernas donde destacan los fritos caseros, tostadas y surtidos hasta marisquerías donde degustar gambas a la plancha, pulpo, nécoras, cigalas, calamares y todo regado con los vinos y cervezas.

La oferta de bares de tapeo por la zona del casco viejo de Zaragoza y concretamente por la calle El Coso es muy variada.